Orquesta Enrique Jorrín

Cha-cha-chá = Enrique Jorrín + Cuba

Los danzones iban y venían por su mente cuando en la mitad de la década del 40, introdujo en estas piezas musicales, una parte final cantada. Aquello fue el acabose; los bailadores no solamente marcaban los compases al ritmo de la música, sino que también cantaban junto al coro de la orquesta, formado por los mismos instrumentistas, (una novedad introducida por Jorrín). Aquellos pegadizos estribillos poco a poco pasaban al habla popular: se estaba gestando el nacimiento de un nuevo ritmo. Los años 40 y también la década que siguió, los 50, fueron pródigas en la creación de novedosos bailes y en la cristalización de tendencias que ya se olfateaban. Puede decirse que el mambo y el cha-cha-chá, casi surgieron al unísono.